Este sábado 23 de julio, seis mujeres de nuestra Diócesis de San Isidro han vivido su Consagración por medio del Orden de las Vírgenes, celebración que por primera vez en la historia se realiza en nuestra Catedral, no así en la Diócesis, pues hace poco tiempo se realizó este rito en el cantón de Dota.
Al ser las 10:00 am, dio inicio esta solemne Eucaristía que contó con la participación de dos obispos, varios sacerdotes y diáconos, así como un nutrido grupo de laicos que colmaron este significativo templo catedralicio, mientras se oró e invocó la protección de los santos en favor de las elegidas.
Durante la homilía, Mons. Juan Miguel Castro Rojas, precisó: «ustedes son mujeres enamoradas de Cristo, que respondiendo al llamado han decidido consagrarse como su esposa. El Señor las ha llamado para estar con Él, como dice el cantar de los cantares: ¡Levántate, amada mía, preciosa mía, ven! Queridas hermanas, Dios mismo las ha elegido con el sello de su amor de esposo, y ha prendido en su corazón una llama de amor y entrega a Él, que nada ni nadie podrá apagar».
Y prosiguió: «Jesucristo ha salido al encuentro de la esposa, es decir de su Pueblo, la Iglesia, ahora cada una de ustedes va a ser signo esponsal, aquellas que consagradas pertenecen exclusivamente a Cristo y crecen místicamente en un trato íntimo con el Esposo que ha salido a su encuentro».
«Esta consagración traza en cada una de ustedes el signo propio de una donación plena al Señor, implica vivir cada día experimentando la presencia amorosa del Señor. En medio de un mundo en crisis, esta hermosa vocación eminentemente femenina nos ofrece el testimonio del amor total de Dios […] Ahora son convocadas para ser esposas de Cristo, por eso se exige una respuesta clara y firme, de corazón sincero, puro y libre […] Ustedes constituyen una memoria viva del misterio esponsal de Cristo con su Iglesia […] Recuerden a todos que nosotros somos el pueblo amado por Dios», acotó el obispo Castro Rojas.
Este rito que contiene la riqueza en signos como la luz, el anillo, el velo y el postrarse para el canto de las letanías, llegó a muchas más personas gracias a la transmisión de Radio Sinaí 103.9 FM y sus redes sociales, quienes felicitaron a Silvia Araya Meza, Rosy Tencio Ortíz, María Villalobos Flores, Flor Zumbado Marín y las hermanas Sandra y Lidieth Marín Blanco.
Al finalizar, las hermanas Marín agradecieron la compañía espiritual que los obispos y formadores le han ofrecido durante este proceso formativo que duró poco más de cuatro años y; dirigieron unas sentidas palabras a todos los presentes: «nuestra misión principal es la oración, y como madres espirituales los llevamos a todos ya en el corazón».