Este martes 26 de julio, en la memoria obligatoria de San Joaquín y Santa Ana, la Diócesis de San Isidro visitó la casa de la Negrita en Cartago, como parte de las actividades en el IV Día de la Novena en su honor.
Con la participación de un buen número de feligreses, quienes se desplazaron de los distintos puntos de la geografía diocesana, quienes junto a sus pastores quisieron venerar a la Madre del Cielo, se celebró la Eucaristía, que presidió Mons. Juan Miguel Castro Rojas.
Durante la homilía, con ocasión de celebrarse el día de los abuelos de Jesús y recientemente la Jornada por los Abuelos, Mons. Castro dijo: estamos hoy a los pies de la Negrita, como cariñosamente le llamamos los costarricenses, para invocarla como maestra que supo escuchar asertivamente la voz de Dios, especialmente en sus mayores. Pues, si de alguien aprendió la Virgen María el estar atenta a la voz y la voluntad del Señor, fue a través de sus padres».
Y añadió, «los papás de la Virgen Santísima supieron oír y ver lo que tantos no alcanzan a ver y oír, a pesar de que la presencia del Señor se nos manifieste a través de lo cotidiano». Por eso, «celebrar a los abuelos de Jesús es recordar que este día a los abuelos, se nos ofrece la oportunidad para compartir sus alegrías y penas […] Celebrémoslo hermanos, procurándoles diariamente horas llenas de cariño, ternura y amor en sus largas soledades», recordó el prelado.
Y con vehemencia, el obispo sureño puntualizó: «desdichadamente, los abuelos no son respetados en su derecho a una ancianidad digna, a ellos se les considera un ‘sobrante descartable’, y se los somete a una especie de eutanasia en cuotas. Les invito a implorar a San Joaquín y Santa Ana y, sobre todo, a su maravillosa Hija, María, Madre del Salvador, para que cada uno de nosotros poseamos amor para los abuelos, a fin de que nuestra sociedad los acoja y los trate con cariño, respeto y amor».
Así, volviendo la mirada a María, Mons. Juan Miguel, «ella oyó la invitación de Dios y en lo profundo de su alma sabía que venía de Él, aunque también escuchó la voz del miedo, el temor a lo desconocido, no entiende lo que le dicen, pero abriendo el oído del corazón supo hacer su voluntad, confiar y permitir con su sí que se llevará a cabo el plan de Dios».
«Que hoy cada uno de nosotros también venzamos los temores que el mundo nos presenta y abiertos a la Palabra de Dios como María Santísima con pleno abandono y confianza en el Señor, tomada de la mano de sus padres, los abuelos de Jesús, colaboremos para que la sociedad costarricense, sepa tratar con dignidad, respeto y amor a todos los adultos mayores, haciendo de nuestra patria, un lugar que se distinga porque amamos y respetamos la vida de todos y contribuimos a la dignidad de la misma», indicó el Obispo de San Isidro.
Por la tarde, se eligieron los 5 vestidos que el próximo 1 de agosto serán probados a la Negrita, esto en la tradicional misa de la Vestición que tendrá lugar en el templete. En los diseños escogidos, resaltan motivos referidos a San Isidro Labrador, al Año Jubilar, el Príncipe de la Paz, el escudo episcopal del actual obispo diocesano y el café como uno de los productos de esta zona.