Este 2022 marcó la historia con el regreso de la romería y, por ende, las transmisiones de Radio Sinaí 103.9 FM para acompañar a los peregrinos llevando las distintas actividades religiosas hasta los hogares, lugares de trabajo o cualquier otro lugar, donde un devoto se encuentre y quisiera ser parte de esta expresión de fe.
El pasado viernes 22 de julio, más de medio centenar de peregrinos partieron de Río Claro, al sur del país, para emprender un viaje de más de trescientos kilómetros que, en diez días, les hiciera estar a los pies de la Madre del Cielo. La noche fue testigo de sus primeros pasos, mujeres y hombres con fe inquebrantable desafiaron las calientes llanuras del Sur y el imponente Cerro de la Muerte para lograr su cometido, pidiendo y agradeciendo por tantos favores.
El domingo 24 de julio, dos centenares de romeros tras un fuerte aguacero que hacía presagio de las largas jornadas que enfrentarían, partieron con fuerte sol en aquella tarde desde San Vito de Coto, en la primera de nueve etapas que comprendía su total recorrido. Con gran organización, y muchos sentimientos en el corazón, estos romeros avanzaron seguros hasta los pies de la Negrita, no sin antes superar el descenso hasta el Paso Real y superar las bajas temperaturas en el ascenso de la montaña.
El martes 26 de julio, la Diócesis de San Isidro pudo una vez más participar y peregrinar como Iglesia Particular a los pies de la Negrita, de tal manera que cientos de fieles venidos de diferentes partes de la geografía diocesana, y muchos de ellos haciendo largas travesías, se congregaron para elevar sus plegarias ante la imagen morenita. Así, aunque este año no se realizó la tradicional peregrinación previa desde las Ruinas, pastores y fieles si pudieron celebrar la Eucaristía en la Basílica.
El viernes 29 de julio, finalmente y no por ser menos importante, más de seiscientas almas tras la celebración eucarística en Catedral, emprendieron su caminar desde Pérez Zeledón, para unirse así a tantos otros romeros que de forma independiente también realizaron su caminar hasta la Negrita de los Ángeles.
De todos los grupos, Radio Sinaí quiso dar a conocer testimonios de vida y pasos de fe, personas que nos contaron su experiencia, que nos hablaron con su propia historia sobre cómo Dios ha intervenido en su realidad, llevando consuelo y esperanza en medio del dolor, del sufrimiento y de la prueba. Sus testimonios calaron por medio de las redes sociales, y evangelizaron en medio de una sociedad que está sedienta de Dios.
Este año, no sólo los romeros pudieron peregrinar hasta Cartago para encontrarse en los regazos de la Madre, sino que particularmente nuestra Diócesis de San Isidro pudo vivir la experiencia de ser designada para la preparación del vestido de la Negrita; por esta razón, semanas previas a esta gran fiesta, casi un centenar de devotos confeccionaron los trajes con gran amor y dedicación, gestos que hacían ver no sólo el amor a la Virgen Santísima, sino la devoción y veneración que el pueblo fiel de Dios le tiene a aquella que con su sí fue posible la redención del mundo.
Cada vestido confeccionado podría haber vestido a la Virgen, todos venían llenos de intenciones, historias de fe, peticiones y agradecimientos; en cada traje confeccionado, se plasmó la cultura de la región de procedencia, la vivencia de quien lo confeccionó, su entorno y su vida, sus preocupaciones y desvelos, entre otros. Al final, uno tendría que ser elegido y así, tras la celebración de la Eucaristía en el Templete de la Basílica, Mons. Juan Miguel Castro Rojas presentó a todos el vestido que luce la muy querida Negrita, en el cual podemos observar referencias a María y a San Isidro, con un ribete de café tradicional producto de nuestra zona y la leyenda que hace referencia al Año Jubilar que vivimos.
El 2 de agosto, la fiesta patronal se celebró en el marco solemne que exige la ocasión, y con la presencia de la Conferencia Episcopal, sacerdotes de distintas diócesis, seminaristas, religiosos y laicos que abarrotaron la plazoleta de la Basílica se celebró la Eucaristía; en la cual, Mons. Bartolomé Buigues Oller, Obispo de Alajuela y encargado de pronunciar la homilía, recordó que María acompaña a la Iglesia, a su entender nos lazaba unos retos, entre los que destacó.
“Hijos míos, van sin norte, sin rumbo, se desvanecen ante las dificultades, busquen fundamentos sólidos para su vida […] Puesto que siembran vientos cosecharán tempestades (Oseas 8,7), no se resignen ante el devenir de nuestro tiempo, busquen sanación y reconciliación […] Protejan la vida y la familia, potencien la educación, son manantiales de humanidad, dinamismos generadores de la persona y la sociedad […] Preocúpense por la ecología integral, sean artesanos de comunión, justicia, paz y armonía con la creación […] Es imposible conocer a Dios y no amarlo, no se entretengan en promesas engañosas de felicidad, si no construyen con el Señor en vano se cansarán, ofrezcan a todos una razón para vivir y para esperar”, dijo